1556

La abdicación de Carlos V acaba con su sueño de unificación de la cristiandad

Durante toda la Edad Media, el Sacro Imperio Romano Germánico, que se considera heredero de la corona imperial de Carlomagno, intenta en vano restaurar la unidad perdida. El Imperio se agota en una larga querella contra el Papado (Querella de las Investiduras), que quiere imponer la primacía de la autoridad espiritual sobre el poder temporal. Entretanto, los grandes reinos europeos, Francia en particular, establecen su poder. Pese a la fragmentación política, Europa disfruta de cierta unidad económica, cultural y, sobre todo, religiosa.En 1519, Carlos de Habsburgo, que ya ha heredado las coronas española y borgoñona, es elegido emperador de Alemania con el nombre de Carlos V. Convencido de que ha recibido la misión divina de reunir a la cristiandad bajo la autoridad imperial, su sueño de un Imperio universal tropieza con las ambiciones rivales del Reino de Francia de Francisco I, con el auge de los Otomanos y, sobre todo, con la Reforma religiosa iniciada por Lutero, que habrá de sacudir a toda la cristiandad. Ante el fracaso de su proyecto, Carlos V renuncia finalmente a todas sus coronas y acaba su vida retirado en el monasterio de Yuste.

evt-labdication-de-charles-quint-met-fin-son-reve-dunification-de-la-chretiente-1556